Ecuador afrontará desde este jueves 20 de agosto uno de sus retos internacionales más importantes de la temporada. Uruguay, Paraguay, Venezuela y la selección tricolor buscarán el único boleto masculino disponible para Doha, mientras que cinco selecciones disputarán las dos plazas femeninas.
El camino hacia Doha entra en territorio decisivo. Del 20 al 22 de agosto, Asunción será escenario del FIP World Cup 2026 Qualifiers – South America, el clasificatorio que definirá a las últimas selecciones sudamericanas que estarán presentes en el Mundial de Pádel que se disputará del 2 al 7 de noviembre en Qatar.
La ecuación no deja demasiado margen para el error. En hombres, Uruguay, Paraguay, Ecuador y Venezuela disputarán una liguilla de todos contra todos por una única plaza. En mujeres serán Chile, Uruguay, Paraguay, Venezuela y Ecuador, con dos boletos disponibles para la cita mundialista.
Para Ecuador será una prueba de máxima exigencia, pero también una oportunidad para medir cuánto ha crecido su pádel frente a selecciones con una mayor tradición internacional.
Uruguay llega con el peso del último clasificatorio
Si hay una selección que conoce bien este camino es Uruguay.
La Celeste ganó el clasificatorio masculino sudamericano de 2024 y consiguió entonces el boleto para Doha. En aquella competencia disputada en Montevideo, Uruguay superó 2-1 a Ecuador, en una serie donde la pareja ecuatoriana conformada por Nicolás Palacio y José Chamba consiguió uno de los puntos para la Tricolor. Posteriormente los uruguayos vencieron también 2-1 a Venezuela para sellar su clasificación mundialista.
Ese antecedente convierte a Uruguay nuevamente en uno de los equipos llamados a pelear hasta el último día.
Pero esta vez tendrá un rival que hace dos años no necesitó disputar el repechaje: Paraguay.
Paraguay, local y con una figura en pleno crecimiento
El equipo paraguayo tendrá la ventaja de jugar en casa y llega respaldado por el crecimiento internacional de varios de sus jugadores.
El nombre que inevitablemente concentra las miradas es Martin Abud. Es el segundo jugador paraguayo en superar la barrera del Top 100 del Ranking fip Mundial al lado de su coterraneo Mariano González, quién será una baja sensible para la selección local.

En una competencia por selecciones, sin embargo, disponer del jugador mejor ubicado no garantiza la serie. Cada enfrentamiento se define a través de tres partidos y obliga a los capitanes a encontrar equilibrio entre sus parejas. Ahí estará buena parte de la estrategia del torneo.
Por condiciones, actualidad y localía, Paraguay y Uruguay parecen comenzar un pequeño escalón por encima, aunque el formato puede convertir cualquier jornada en una sorpresa.
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Ecuador deberá competir desde el primer día
Para Ecuador no habrá tiempo para entrar poco a poco en el torneo.
La selección masculina debutará este jueves directamente ante Paraguay, para después medirse el viernes con Uruguay y cerrar el sábado frente a Venezuela. Es probablemente el calendario más exigente posible: enfrentará inmediatamente a los dos principales candidatos y sabrá muy pronto cuáles son sus posibilidades reales de pelear el boleto.
Pero el recuerdo de 2024 también demuestra que Ecuador puede competir en este escenario.

Aquella derrota 2-1 frente a Uruguay dejó claro que una serie internacional puede decidirse por detalles. Con tres partidos en juego, conseguir armar dos parejas capaces de sumar puntos será mucho más determinante que depender exclusivamente de una dupla fuerte.
Ese probablemente será el gran reto tricolor en Asunción: transformar el crecimiento que ha tenido el pádel ecuatoriano a nivel nacional en resultados dentro de una competencia por equipos.
Venezuela completa un cuadro donde tampoco existen rivales cómodos. En 2024 perdió 2-1 frente a Ecuador y posteriormente por idéntico resultado frente a Uruguay, por lo que también sabe lo que significa estar a un partido de cambiar completamente una clasificación.
En mujeres hay dos boletos y una batalla todavía más abierta
La competencia femenina tendrá una dinámica diferente.
Cinco selecciones —Chile, Uruguay, Ecuador, Paraguay y Venezuela— disputarán dos plazas mundialistas mediante una liguilla que obligará incluso a algunas selecciones a jugar más de una serie durante una misma jornada.
Aquí existe además un antecedente muy claro.
En el clasificatorio de 2024 disputado en Viña del Mar, Chile terminó primera y Uruguay segunda, consiguiendo ambas selecciones los dos boletos sudamericanos hacia Doha. Chile cerró aquella competencia venciendo precisamente 2-1 a Uruguay.

Por eso ambas parten nuevamente como referencias, aunque Paraguay tendrá el factor local y Ecuador intentará meterse en una pelea que ofrece mayor margen que el cuadro masculino.
La Tricolor femenina comenzará precisamente ante Chile, una prueba de enorme nivel desde el inicio, y posteriormente tendrá que enfrentarse también a Venezuela, Uruguay y Paraguay.
¿Quiénes parten como favoritos?
Sobre el papel, el clasificatorio masculino parece tener a Paraguay y Uruguay como principales candidatos.
Paraguay posee localía y una figura internacional como Mariano González; Uruguay llega con la experiencia y confianza de haber ganado este mismo repechaje hace dos años.
Ecuador aparece inmediatamente detrás, con menos presión y con la posibilidad de convertirse en el equipo capaz de alterar todos los pronósticos si logra sacar adelante alguno de sus enfrentamientos directos frente a los favoritos.
Nuestro pronóstico coloca a Paraguay ligeramente por delante de Uruguay para quedarse con el boleto masculino, aunque probablemente la definición llegue abierta hasta la última jornada, cuando precisamente paraguayos y uruguayos se enfrenten entre sí.
En mujeres, Chile parece comenzar como la selección a vencer, mientras Uruguay y Paraguay aparecen como fuertes candidatas para disputar la segunda plaza. Ecuador tendrá que romper esa lógica si quiere regresar de Asunción con uno de los boletos.
Serán apenas tres días de competencia, pero con mucho en juego.
Porque cuando se disputa una clasificación mundialista por selecciones, los rankings ayudan a explicar quién llega mejor, pero pocas veces cuentan toda la historia. En Asunción no será suficiente tener la mejor pareja: habrá que construir el mejor equipo.

